Si estás pensando en montar una empresa en España, una de las primeras decisiones importantes será elegir la forma jurídica. Y aquí es muy común que surja la duda: ¿Sociedad Limitada (SL) o Sociedad Anónima (SA)?
No te preocupes, es una decisión que muchos emprendedores y empresarios se plantean. Lo importante es tener claro que no hay una mejor que otra en términos absolutos; todo depende de tu proyecto, del número de socios, de tu presupuesto inicial y de tus planes de futuro.
En este artículo te explicamos, de forma clara y con ejemplos, las principales diferencias entre una SL y una SA, para ayudarte a tomar una decisión informada. Y si te sirve de referencia, lo más habitual, especialmente al empezar, es constituir una Sociedad Limitada.
Redactado por Abigail Sked
Paralegal
¿Sociedad Limitada o Sociedad Anónima?
Abigail Sked, Paralegal
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Capital social: ¿Cuánto estás dispuesto a aportar al principio?
- SL (Sociedad Limitada): Puedes constituirla con tan solo 1 € de capital social. Eso sí, es importante saber que según el artículo 4 de la Ley de Sociedades de Capital, aunque aportes 1 €, la sociedad tendrá una responsabilidad de hasta 3.000 €. Es decir, en caso de deudas, podrías tener que responder hasta ese límite con los beneficios o patrimonio de la empresa.
- SA (Sociedad Anónima): Aquí la ley exige un mínimo de 60.000 €, y al menos 15.000 € (25 %) deben estar desembolsados desde el inicio.
Si estás empezando un proyecto pequeño o con recursos limitados, la SL suele ser la opción más realista. La SA, en cambio, se orienta más a grandes proyectos, con inversión inicial fuerte o con intención de captar capital.
Por qué no deberías crear tu Sociedad Limitada con 1 € de capital social
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¿Cuántos socios sois y cómo queréis gestionar la empresa?
- La SL es más flexible y adaptable, ideal si sois pocos socios, queréis tener más control sobre las decisiones y evitar burocracia innecesaria.
- La SA, en cambio, es una estructura más formal y rígida. Es habitual en grandes empresas o cuando hay muchos socios, especialmente si algunos no van a participar en el día a día de la gestión.
Ejemplo: Imagina que montas un negocio con dos amigos y todos vais a trabajar en la empresa. En ese caso, una SL os permitirá gestionarla fácilmente. Pero si sois 10 socios, de los cuales 7 son inversores que solo quieren resultados y no quieren participar en la gestión, una SA puede ser más apropiada.
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Transmisión de participaciones o acciones: ¿quién puede entrar o salir?
- En una SL, las participaciones no se pueden transmitir libremente. Si un socio quiere vender su parte, el resto tiene preferencia.
- En una SA, las acciones son libremente transmisibles, salvo que los estatutos digan lo contrario. Esto la hace más atractiva para inversores.
Consejo: Si quieres mantener el control sobre quién entra en tu empresa, la SL es más segura. Si, en cambio, vas a buscar inversión o socios nuevos con frecuencia, la SA te da más flexibilidad.
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Imagen de la empresa: ¿importa la percepción externa?
- La SL es la forma más habitual en pymes, autónomos que crecen o pequeños negocios. No da mala imagen, pero tampoco impresiona a quien espera estructuras grandes.
- La SA puede proyectar una imagen de mayor tamaño o solidez, sobre todo si trabajas con grandes clientes, entidades financieras o la administración pública.
Ejemplo: Una empresa de software que quiere participar en licitaciones públicas importantes puede optar por la SA para transmitir más solvencia.
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Costes y exigencias del día a día
- La SL es, en general, más barata de mantener porque su funcionamiento cotidiano está menos regulado por ley.
- La SA tiene más obligaciones: está sujeta a más formalidades y regulaciones (por ejemplo, en lo que respecta al órgano de administración y las juntas), y mayores exigencias en materia de auditoría y transparencia, particularmente si cotiza en bolsa.
Obligaciones legales y financieras de las sociedades en España
¿Y si empiezas como SL pero luego quieres pasar a SA?
Transformar una Sociedad Limitada (SL) en Sociedad Anónima (SA) es posible, pero requiere cumplir varios requisitos: contar con al menos 60.000 € de capital social, aprobarlo en junta, presentar un informe del órgano de administración y formalizarlo ante notario e inscribirlo en el Registro Mercantil.
Entonces… ¿Qué forma te conviene?
Elige una Sociedad Limitada si:
- Tu presupuesto inicial es ajustado.
- Sois pocos socios y queréis agilidad en la gestión.
- No necesitas captar inversión externa en el corto plazo.
- Prefieres un proceso de constitución y mantenimiento más simple.
Considera una Sociedad Anónima si:
- Tienes previsto captar inversión o emitir acciones.
- Tu proyecto arranca con una fuerte inversión inicial.
- Tienes muchos socios o quieres una estructura corporativa más formal.
- Quieres proyectar una imagen de empresa grande desde el principio.
¿Tienes dudas o necesitas ayuda para decidir?
Cada empresa es distinta, y la forma jurídica puede tener implicaciones legales, fiscales y estratégicas importantes. Si estás en este punto y necesitas asesoramiento para tomar la mejor decisión, estamos aquí para ayudarte.
Ponte en contacto con nuestro despacho y cuéntanos tu proyecto. Te ayudaremos a elegir la forma jurídica más adecuada y a constituir tu sociedad paso a paso.